"Volver" tiene lo más brillante de Almodóvar, que es básicamente un retrato veraz de la vida cotidiana, una buena dosis de melodrama, otra no menor de humor, una magnífica dirección de actrices, una fotografía y una música maravillosamente envolventes, unos títulos de crédito soberbios y una primorosa dirección que transforma el plano más anodino en una lección de cine. No solo eso; los detractores del cineasta no encontrarán los defectos que le suelen achacar: la trama tiene su dosis justa de sentimentalismo, no abusa de las extravagancias y los diálogos –con alguna pequeñísima excepción- no resultan impostados. Lo mejor que se puede decir de esta película es que crece y crece cuando uno vuelve sobre ella, ya fuera del cine; porque es tan importante lo que se cuenta y no se muestra como lo que se muestra como si no contase. Y sobre todo cuenta Penélope, con una interpretación que es, sencillamente, demoledora. Su forma de hablar, de moverse, de bajarse la falda, de partir el pimiento, de reír, de llorar, componen un personaje completo y complejo, de los que se quedan en la retina. Un actriz enorme cuyo talento Hollywood nunca sabrá explotar del todo. Queda para el recuerdo el momento en el que se arranca a cantar, uno de los más bellos, intensos y emotivos de todo el cine de su director.
Daniel Andreas: FilmAffinity